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#13 Cómo aprendí a ser diseñadora UX

Probablemente te estés preguntando, ¿cómo puedo aprender diseño UX? Intentar responder a tu pregunta, es el motivo principal por el que escribí la guía de «Quiero ser UX». Espero que hayas comenzado a leerla, la escribí para ti ya que uno de mis objetivos es ayudarte a aprender mi profesión 😀.

Además de mi guía, también creo que podría ayudarte conocer mi historia personal. Saber cómo llegué a ser diseñadora de experiencia de usuario, la verdad es que no fue de un día para otro así que ¡déjame que te cuente!

Comencé en el diseño web en el año 2.000, siendo muy jovencita, tuve la suerte de conocer a un chico que estudiaba informática en la universidad y sabía hacer páginas web. Me gustó tanto que comencé a buscar información de cursos donde poder aprender.

Una de las preguntas que puede que te estés haciendo es ¿cómo puedo aprender diseño UX?. El motivo principal por el que escribí la guía de «Quiero ser UX», que ya tienes y espero que hayas comenzado a leer, es porque quiero ayudar a personas como tú a aprender mi profesión. 

​​También creo que podrá ayudarte que te cuente mi historia personal, saber cómo llegué a ser diseñadora de experiencia de usuario, así que ¡allá voy!

Comencé en el diseño web en el año 2.000, siendo muy jovencita. Unos años antes tuve la suerte de conocer a un chico que estudiaba informática en la universidad y que sabía hacer páginas web, me gustó tanto (tanto el chico como hacer páginas web) que comencé a buscar información de cursos donde poder aprender.

En aquel momento, España estaba recibiendo muchos fondos de la Unión Europea y muchas universidades y otros centros daban cursos gratuitos para aprender diseño gráfico y páginas web. Aproveché ese momento para apuntarme ya que mi familia no tenía dinero para pagarme los estudios.

Según acabé uno de los cursos que duró 6 meses, comencé a buscar trabajo, recuerdo que mis compañeros de clase decían no estar aún preparados y querían seguir estudiando. La verdad es que yo tampoco me sentía al 100% preparada pero necesitaba ganar dinero.

Para bien o para mal yo provengo de una familia de clase media española que apenas llegaba a final de mes. Recuerdo que mi padre me repetía una y otra vez que tenía que ponerme ya a trabajar y que no pensaba mantenerme en casa mucho más. Quizás esta presión hizo que, a diferencia de mis compañeros, yo sí me lanzara a buscar trabajo.

Y es que…Cuando quieres algo la vida, esta te pone delante oportunidades. 

Mi primer trabajo fue como diseñadora gráfica en una imprenta de Vallecas, había que entrar a las 7 de la mañana y yo tardaba una hora en llegar en transporte público. Recuerdo que la hermana de mi novio (el universitario que te comenté antes) me dijo que cómo podía levantarme cada día a las 5 y media de la mañana para poder estar allí a las 7 menos diez. Salía del trabajo y me iba al centro de Madrid a otro curso de diseño multimedia gratuito que duraba tres horas. Recuerdo llegar a casa destrozada pero contenta, tenía 20 años y quería comerme el mundo 🙂

A los tres meses de estar allí, encontré trabajo en una consultora americana. Conseguí mi primer trabajo de diseñadora web sin nada de experiencia, cobrando muy poco y con un contrato temporal de 6 meses a través de una empresa intermediaria de trabajo temporal. 

Pero mi primer día en la empresa me encontré con una realidad que no esperaba, nadie sabia diseño web y yo era la experta 😵. ¿Quién iba a ayudarme cuando tuviera alguna duda? 

Seguí buscando cursos formativos gratuitos (que en realidad pagaba la Unión Europea) y me apunté a uno para aprender HTML y Javascript, todas las dudas que me surgían en el trabajo se las preguntaba a mi profesor por la tarde, de esta manera conseguí durante los primeros meses tener ayuda de un profesional experto. 

El caso es que entre los 20 y los 25 años aprendí mucho de usabilidad, leí a Nielsen, Don Norman y todos los libros que te recomiendo en la guía que ya tienes. También entraba todos los días a leer blogs y foros. Esto me ayudó mucho a aprender poco a poco y poder enfrentarme a los retos que suponía estar en un trabajo donde no tenía a quien preguntar, yo seguía siendo la experta del equipo. 

Recuerdo estar conectada todos los días al foro de Domestika (en aquel momento no existían sus cursos, era solo un foro) y hacer quedadas presenciales en Madrid para conocer a otros diseñadores. Varias de esas personas son a día de hoy de mis mejores amigas y amigos. 

En el 2005, mi último año en esta consultora, estuve en un proyecto para el ministerio de Hacienda de España. Este proyecto duraba varios meses. Tuve que desplazarme hasta el ministerio y trabajar con un equipo de tres programadores y un jefe de proyecto. 

Uno de los requerimientos era que la web fuera accesible, yo nunca había diseñado una web accesible, así que me puse a estudiar a fondo las guías de accesibilidad que encontré en internet y leer blogs como el de Itákora. Finalmente el proyecto salió muy bien y el cliente quedó contento. ¡Hasta pasamos una auditoría de accesibilidad con buena nota!

Uno de los requerimientos era que la web fuera accesible, yo nunca había diseñado una web accesible, así que me puse a estudiar a fondo las guías de accesibilidad que encontré en internet y leer blogs como el de Itákora. Finalmente el proyecto salió muy bien y el cliente quedó contento. ¡Hasta pasamos una auditoría de accesibilidad con buena nota!

Cómo pasé de diseñadora web a diseñadora UX

Contarte toda mi trayectoria profesional se haría muy extenso por lo que demos un salto del 2005 al 2011. Había pasado por varias empresas y debido a una fusión me encontré trabajando en un departamento donde había expertos en diseño UX, en diseño visual y maquetadores web (ahora conocidos como Front-End) 

La verdad, estaba encantada de trabajar con profesionales de distintos ámbitos y sobre todo poder trabajar mano a mano con diseñadores UX, yo quería aprender así que me iba a comer con ellos, les preguntaba cómo trabajaban, qué programas usaban…etc. 

Pero al poco tiempo, me volví a encontrar o a sentir que estaba de nuevo en la casilla 0, o mejor dicho, comenzando un trabajo que no controlaba al 100%. Mi jefa me ofreció irme a trabajar a las oficinas del cliente en la Coruña durante unos meses como diseñadora visual. 

Al poco tiempo, mi jefa me llamó y me dijo que también tenía que hacer de diseñadora UX y que estaba segura de que lo haría muy bien. Todo esto, claro está, sin darme formación de ningún tipo, el maravilloso mundo de las consultoras…

La parte buena es que, en realidad yo no partía desde cero, al menos en la parte de diseño de interacción, ya que llevaba más de diez años diseñando páginas y aplicaciones web. Comencé de nuevo a leer todo lo que podía sobre diseño UX, todo en inglés porque en aquella época había muy poco en español y fui auto formándome entre lo que aprendía y la experiencia laboral.

Mirando atrás me doy cuenta de que uno de los motivos por los cuales mi carrera profesional ha ido tan bien es que siempre he estado abierta a aprender lo que no sabía y a superarme. Evidentemente he tenido mis momentos de bloqueo pero al final, tener una actitud positiva y afán de superación han hecho que poco a poco haya avanzado hasta el momento en el que me encuentro hoy. 

¿Por qué te cuento mi historia? El motivo principal es para que veas que si yo he podido tú también puedes. Ésta es una carrera de fondo, seguramente no consigas trabajar en diseño en uno o dos meses, pero si eres constante, te puedo asegurar que acabarás viendo los beneficios.

Como puedes ver he tenido que comenzar desde cero y casi sin apoyos varias veces durante mi carrera profesional, te cuento esto porque creo que ser capaz de levantarte cuando te caes y tener un afán de superación es importante en la vida y más si trabajas en una profesión que se encuentra en constante cambio, como es en este mundo tecnológico. 

A día de hoy sigo todos los pasos que te explico en mi guía y te aseguro que funcionan. Asisto a eventos, hago networking, leo libros y compro cursos online y a veces, si puedo permitírmelo económicamente, también asisto a cursos presenciales.

Y ahora, te toca a ti ¿quieres contarme tu historia? ¡estoy deseando conocerla! 😀

Artículo escrito por Gema Gutiérrez, diseñadora de experiencia de usuario y fundadora de Píldoras UX.

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